Con cierres totales a la pesca, buscan salvar a la vaquita marina de la extinción

Para intentar frenar la captura ilegal de Totoaba, el Gobierno de México contempla como última medida el cierre de todas las pesquerías hasta por 30 días en el Área de Refugio de la Vaquita Marina.

Para intentar frenar la captura ilegal de Totoaba, el Gobierno de México contempla como última medida el cierre de todas las pesquerías hasta por 30 días en el Área de Refugio de la Vaquita Marina, que tiene una extensión de mil 841 kilómetros cuadrados en el Alto Golfo de California, que es mayor a la superficie que ocupa la Ciudad de México (mil 485 Km2).


El Acuerdo propuesto por el director general del Inapesca, Pablo Arenas, que será publicado en breve en el Diario Oficial de la Federación (DOF), contiene las acciones coercitivas para hacer cumplir las nuevas reglas establecidas en la región, que prohíben el uso de redes de pesca tradicionales, con el fin de salvar a la vaquita marina de la extinción.


El instrumento que debió ser publicado a más tardar el 24 de octubre de 2020, establece los "factores detonantes y acciones predeterminadas", que se aplicarán para las prohibiciones de pesca o cierres de áreas, ante la presencia de actividades ilegales en el polígono de protección del mamífero marino en mayor peligro del mundo, del que sólo quedan 10 ejemplares.

"Los cierres de áreas o zonas podrán tener una duración de una semana y podrán extenderse hasta un mes y sus alcances serán el cierre a la navegación y a todo tipo de pesca en un perímetro de tres millas náuticas (5.56 km), alrededor de la Zona de Tolerancia Cero, el cual podrá incrementarse gradualmente hasta llegar al cierre de la Zona de Refugio de la Vaquita Marina, cuando alguno o algunos de los factores detonantes alcancen los niveles críticos", establece.

El documento indica que se permitirá la presencia de hasta 65 embarcaciones menores en la Zona de Tolerancia Cero, que abarca 288 kilómetros cuadrados, antes de establecer cierres de áreas y prohibición de cualquier tipo de pesca, es decir, que mientras no se rebase esa cantidad de pangas, sólo se tratará de disuadir a los pescadores ilegales, invitándolos a salir del área prohibida.


Cuando el número de embarcaciones menores supere las 65 unidades en un día o tres veces durante un mes, entonces comenzarán los cierres, primero de tres millas náuticas a partir del perímetro de la Zona de Tolerancia Cero, por un período de siete días.


Si vuelve a ocurrir, el cierre será de las mismas tres millas náuticas ahora por 30 días, pero en caso de que esta situación se presente por tercera vez, el cierre será de toda el Área de Refugio de la Vaquita Marina por un mes.


El Acuerdo también contempla estas acciones ante la presencia de redes de pesca en la Zona de Tolerancia Cero, donde sólo se procederá a su retiro cuando no mida más de 500 metros de largo, ya que en caso de que sea mayor a medio kilómetro, se cerrarán a la pesca las tres millas náuticas por siete días, y en caso de reincidencia la medida se extenderá por 30 días.


Pero si sucede por tercera ocasión en un mes, la prohibición se extenderá a toda el Área de Refugio de la Vaquita Marina por siete días, lo que podría ampliarse a un mes de presentarse por cuarta ocasión.


Tolerancia 65


Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, advirtió que, con esta nueva regulación, la llamada Zona de Tolerancia Cero, que se estableció apenas a finales de 2019, tomando en cuenta los avistamientos históricos de la vaquita marina, se convertirá en Zona de Tolerancia 65, que son el número de embarcaciones menores que permitirá el gobierno antes de declarar el cierre de las pesquerías.


En entrevista, el activista lamentó que la Secretaría de Marina (Semar), Conapesca y Profepa, no apliquen la ley desde que aparezca la primera panga en el área prohibida, asegurando la embarcación, las redes ilegales y presentando ante el Ministerio Público a los presuntos infractores, en lugar de intentar disuadir a pescadores furtivos, que como se ha visto en repetidas ocasiones, no tienen límites y pueden quemar barcos e instalaciones navales sin ningún miramiento.


Alejandro Olivera dijo que, además, en esta estrategia elaborada por el Inapesca, no se define que harán las autoridades para impedir que las embarcaciones menores, tanto legales como ilegales, salgan al mar ante un cierre total de la pesca, "cuando hemos visto que no pueden siquiera impedir que los totoaberos utilicen rampas hechizas".


Por su parte, Carlos Alberto Tirado, líder de pescadores organizados del Golfo de Santa Clara, Sonora, denunció que estas medidas atentan contra quienes realizan sus actividades dentro del marco de la ley, ya que, con las prohibiciones a la pesca, castigará por igual a una persona que con todos los permisos en regla, sale desde temprano a buscar el sustento de su familia como a los que andan trabajando en el tráfico ilegal de Totoaba con total impunidad.


Señaló que una vez más, el Gobierno de México realiza acciones a espaldas del sector, que se encuentra inmerso en una severa crisis, debido a la falta de opciones productivas para salir adelante, luego de que canceló las compensaciones económicas desde diciembre de 2018.

"Imagínese que ordenen el cierre por 30 días del Alto Golfo de California, ¿Qué van a hacer las personas que viven al día con lo que pescan?, el gobierno no puede agarrar parejo, no es culpa del sector formal que no puedan controlar a los ilegales; que actúen contra ellos con todo el peso de la ley, eso es lo que siempre hemos pedido, pero que a nosotros nos dejen trabajar", manifestó.

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