Encuestas y sus alcances


A pesar de los tropezones y las malas experiencias del pasado, las encuestas electorales siguen manteniendo en vilo a quiénes viven de y para la política. Y es que, no importa la advertencia de expertos en el sentido de que los estudios demoscópicos son fotografías de un momento, que indican tendencias, pero no necesariamente pronósticos con resultados determinados. Igual continúan las apuestas a sus resultados, aunque, con esto, se confundan sus verdaderos límites y alcances.


Con motivo del actual proceso electoral y, conforme avanzan los tiempos para la definición de los candidatos a los cargos de elección popular en juego, el número de encuestas sobre las preferencias electorales se han multiplicado con resultados que, mientras a unos les quita el sueño, a otros, les da una incierta y riesgosa confianza. Porque cuando todavía están pendientes los nombres de quienes habrán de ser postulados por los partidos políticos o sus alianzas, las respuestas de los encuestados habrá que tomarlas con reserva, sobre todo cuando los partidos políticos atraviesan por la peor crisis de su historia. Y este juicio es aplicable a todos, incluyendo al partido en el poder.


Por lo pronto, y, de acuerdo a los estudios respecto de qué partido sería el más favorecido por el voto popular en las elecciones del 6 de junio, Morena aparece como la aplanadora, arrollando en la mayoría de los estados. Algo que no deja de sorprender, si nos atenemos al nulo trabajo proselitista de este partido, a su desorganización interna y falta de unidad, además de sus pugnas intestinas por las candidaturas y por el control del instituto político, que no permiten olvidar el origen perredista de muchos destacados militantes de Morena. La explicación es hasta simple, se trata del partido del presidente, su fundador y líder moral y, esto, pesa lo suficiente para inclinar la balanza a su favor.


La circunstancia de las oposiciones (PAN, PRI, PRD y MC) es diferente. La desconfianza, el descrédito y la falta de credibilidad en los partidos le pega de manera contundente. No parece existir ánimo, entre la ciudadanía, para expresar, abiertamente, una buena opinión de estos institutos y menos, para comprometer un voto a su favor. A la oposición, en general, le ha faltado discurso, propuestas, estrategia y liderazgos. Además de identificación, compromiso y cercanía con la población. Se explica entonces que los encuestados no sientan atracción por una oposición sigilosa que ven lejana, pasiva e indiferente a sus causas.


Para unos y otros, sin embargo, los resultados de las encuestas se irán ajustando conforme se conozcan los nombres de los candidatos postulados por los partidos. Estos ejercicios tendrán, entonces, más base de sustentación y, quizás, la aplanadora Morena, no lo sea tanto, y se despinte en el mapa electoral. No hay que descartar la posibilidad de que la batalla electoral sea más reñida de lo que imaginamos. Bueno para nuestra democracia. Lo no tan bueno, es que pareciera que la competencia no será por los mejores, sino por los menos malos, considerando las candidaturas que se barajan.


Las campañas electorales del gran proceso inician este 5 de marzo en 5 estados en donde habrá elecciones para gobernador (Colima, Guerrero, Nuevo León, San Luis Potosí y Sonora) y el 29 de este mes en Campeche, también para la gubernatura. De acuerdo a los nuevos tiempos de campaña establecidos por la Ley Electoral de 60 días, en un mes más iniciarán las campañas para diputados federales y para gobernador en 9 entidades (Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Michoacán, Nayarit, Querétaro, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas).


De los 15 estados en donde habrá cambio de gobernador, actualmente, 8 están gobernados por el PRI (Campeche. Colima, Guerrero, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.) y, en dos ellos, Campeche y Colima, no se ha dado la alternancia política, todavía. Cuatro entidades están bajo los colores del PAN (Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit y Querétaro.); una es de Morena (Baja California); una es del PRD (Michoacán), y una es independiente (Nuevo León).


En esta ocasión, tanto el partido del gobierno como los de la oposición han formado alianzas para tratar de fortalecer su posicionamiento. Morena con sus aliados, el PT, el PES y el PVEM integran Juntos Haremos Historia. El PAN, PRI y PRD, forman la coalición Va por México. Hay cuatro partidos más en esta contienda electoral, Movimiento Ciudadano que competirá sin alianzas, en una estrategia que apuesta a elevar su cotización política con miras futuristas y tres organizaciones debutantes que, por ley, tienen que participar solos: Partido Encuentro Solidario (PES), Partido Fuerza por México y Redes Sociales Progresistas (RSP). Tres partidos nuevos, pero con el sello de Morena. Así el elenco de actores políticos para una jornada electoral histórica.



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