La NOM-179 y la calidad del agua potable en México

Por Juan Carlos Valencia Vargas

@valenciajuanc


Hace meses se publicaron datos alarmantes sobre el agua que llega a las escuelas de 28 estados del país. En un alto porcentaje, contiene coliformes fecales, lo cual puede causar enfermedades gastrointestinales como diarreas o cólera, y contaminantes como arsénico, fluoruros, manganeso, nitritos o plomo, causantes de cáncer, enfermedades cardiovasculares, debilitamiento del sistema inmunológico y afectaciones en el desarrollo infantil, entre otros.


Esta información se adjudica a organizaciones civiles como Cántaro Azul, A. C., y Freshwater Action Network México (FANMex), que realizaron entre 2015 y 2019 más de 27 mil análisis de laboratorio para el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFED) mediante su programa de instalación de bebederos.


El programa se implementaba en el marco de la lucha contra la obesidad, con la intención de facilitar el acceso al agua potable mediante bebederos en las escuelas como un alternativa al consumo de refrescos y bebidas azucaradas. Las empresas ganadoras de los contratos, tenían la obligación de análizar la calidad del agua que llega a las escuelas para instalar un bebedero que permitiera remover los contaminantes y brindar agua segura a los niños y personal en las escuelas.


No por nada México tiene uno de los mas altos niveles de consumo per cápita de agua embotellada a nivel mundial (480 litros al año). De acuerdo con datos del INEGI, obtenidos a través de la Encuesta Nacional de Hogares, el 76 por ciento de la población bebe agua embotellada, no la que llega a sus casas a través de la red de agua potable, porque no confía en su calidad.


Leo Heller, el relator especial de la ONU sobre el Derecho Humano al Agua, en su informe de la última visita que realizó a nuestro país, menciona que los habitantes de varios lugares que visitó indicaron que se veían obligados a beber agua embotellada porque desconfiaban de la calidad del agua que recibían, “lo cual impone una considerable carga financiera adicional a personas que a menudo son las que viven en las zonas más pobres y tienen los ingresos más bajos”.


Quizá por eso México también es uno de los principales consumidores de refrescos del mundo, consecuencia de la desconfianza por la calidad del agua potable.


Por eso es tan relevante que este mes entrará en vigor la Norma Oficial Mexicana NOM-179-SSA1-2020 “Agua para uso y consumo humano. Control de la calidad del agua distribuida por los sistemas de abastecimiento de agua.” Es la actualización de una norma emitida en 1998 que, dicho sea de paso, en más de 20 años tampoco logró su cumplimiento.


Esta NOM es de observancia obligatoria en todo el territorio nacional para quienes tienen a su cargo los sistemas de abastecimiento de agua para uso y consumo humano, y establece disposiciones sanitarias que deben implementar los organismos operadores con el propósito de mantener la calidad del agua para uso y consumo humano en los sistemas de abastecimiento de agua. La vigilancia del cumplimiento de la NOM corresponde a la Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y a los gobiernos de las entidades federativas, en sus respectivos ámbitos de competencia.


La NOM establece que los organismos responsables de los sistemas de abastecimiento de agua deberán someter el agua a los procesos de potabilización que resulten necesarios conforme a los resultados de la caracterización y las pruebas realizadas, con el propósito de eficientar la remoción de contaminantes.


En las siguientes entregas comentaremos más sobre sus implicaciones y alcances. #aguaparatodos



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