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La pobreza en los municipios de Sinaloa

Por Omar Garfias

@Omargarfias


La evidencia dada a conocer por CONEVAL, el pasado 15 de diciembre, confirma que el combate de la pobreza en los municipios de Sinaloa requiere la construcción de bienes públicos (agua, drenaje, electrificación, clínicas, escuelas, abasto de medicinas) patrimoniales (viviendas, pisos, techos, cuartos) y para la producción (carreteras, calles, internet, apoyo a pequeñas empresas).


Si el dinero es poco, esta es la prioridad. Esto es lo más efectivo. La reducción de 9 por ciento de la pobreza en Sinaloa entre 2018 y 2020, lo demostró, marcó el camino.


Si hay más recursos, habrá que apoyar monetariamente a los pobres.


Obviamente, no es un combate eficaz a la pobreza, entregar dinero a quienes no son pobres.


La mayor cantidad de personas en situación de pobreza está en las ciudades donde 144 mil personas viven en viviendas precarias y 185 mil, sin servicios básicos.


Los municipios con mayor cantidad de personas en situación de pobreza son Culiacán, 244 mil; Ahome, 131 mil; y Mazatlán, 113 mil, según dio a conocer el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).


Los municipios con mayor porcentaje de población en pobreza son Badiraguato, 56.8 por ciento; Choix, 54.2 por ciento y Cosalá, 51.1 por ciento.


Estos municipios rurales mantienen amplias zonas de su territorio sin servicios básicos y con actividades económicas de baja productividad y escasa comercialización. Ningún programa de entrega de dinero resuelve esos problemas. Es necesario invertir en obras y diseñar planes de desarrollo microrregional.


Los municipios que más redujeron su porcentaje de pobreza entre 2015 y 2020 fueron: Mocorito, 12.8 puntos porcentuales; Angostura, 10 puntos porcentuales, y Concordia, 9.7.


Los municipios con peor desempeño para reducir porcentaje de pobreza fueron: Elota donde aumentó 4 puntos porcentuales; Navolato, donde incrementó 1.2 y Choix, que solo disminuyó 7 décimas.


Badiraguato es el municipio con mayor porcentaje de personas en pobreza extrema,16.5 por ciento. Le siguen Choix, con 14.2 y Cosalá con 11.7.


Culiacán es el municipio con mayor cantidad de pobres extremos, con 18 mil. Le siguen Guasave con 12 mil y Ahome con 11 mil.


En Culiacán aumentaron, entre 2015 y 2020, 6 mil 400 personas en pobreza extrema; en Ahome, 3 mil y en Elota se incrementó de 1 mil 471 a 3 mil 205.


Atender a los más pobres extremos requiere una estrategia especial que llegue a ellos porque la principal causa de su situación es que están excluidos de los programas gubernamentales.


Angostura es el municipio con menor cantidad de pobres extremos, 952, pero en cinco años no tuvo mejoría. En 2015 eran 945. Son pocos. Con una buena estrategia especial se puede abatir la pobreza extrema ahí.


Solo Mocorito redujo la cantidad de personas en situación de pobreza extrema entre 2015 y 2020, de 3 mil a 2 mil 293.


Los municipios que presentan aumento en rezago educativo son Badiraguato, Mocorito, Cosalá, Culiacán y Escuinapa.


Los que han mostrado buen desempeño son Guasave, Mazatlán y Navolato.


Todos los municipios aumentaron su carencia de acceso a la salud debido a la menor cobertura del INSABI respecto al Seguro Popular.


La carencia por calidad y espacios de lavivienda puede mejorarse con los recursos que reciben los ayuntamientos del Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM).


Esta carencia aumentó en Badiraguato que recibió 61 millones de pesos en 2021; en Cosalá, que recibió 21 millones; en Escuinapa, que recibió 25 millones, y en Salvador Alvarado, que recibió 21 millones.


Buen desempeño tuvieron: Elota que redujo esta carencia del 25.1 por ciento al 13.8 por ciento; San Ignacio, que bajó del 17.6 por ciento al 11.9 por ciento, y Navolato, del 16.7 por ciento al 11.1 por ciento.


La otra carencia que puede ser reducida con los recursos del FISM que manejan los ayuntamientos es la de servicios básicos en la vivienda.


Este problema aumentó en Badiraguato, Cosalá, Elota, Escuinapa (25 millones de FISM); Rosario (35 millones FISM) y Salvador Alvarado.


El mejor desempeño lo tuvo Navolato, que redujo la carencia de 26.5 por ciento a 16.2 por ciento. Le siguen Choix que bajó de 59.6 por ciento a 53.5 por ciento y Mocorito, de 39.5 por ciento a 34.2 por ciento.


El gobierno federal no regula adecuadamente el uso del FISM y el gobierno estatal ni lo evalúa.


La cantidad de personas que tienen ingresos por debajo de la línea de la pobreza es resultado de la productividad de sus actividades económicas y de los programas de apoyo para aumentarla.


Creció el número de personas pobres por ingresos en Ahome; Badiraguato; Cosalá y, mayormente, en Culiacán, en 46 mil personas, y Elota, en 5 mil.


Ahí, algunas actividades económicas deben mejorarse o sustituirse planificadamente.


Es un error dedicar más recursos a las entregas individuales de pequeñas cantidades que a los servicios básicos, la infraestructura productiva y a las viviendas de los pobres.


Mayor error es que esas entregas incluyan a personas que no están en situación de pobreza, que los programas no pidan el requisito de ser pobre.


Como se demostró de 2018 a 2020, es posible disminuir la pobreza.


Hay que dedicarle recursos y aplicarlos eficientemente.



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