¿Qué significa que se liberen patentes de las vacunas contra Covid-19?

El 2 de octubre de 2020, Sudáfrica e India presentaron una iniciativa para derogar, temporalmente, la protección de patentes de las vacunas contra el coronavirus.

El 2 de octubre de 2020, Sudáfrica e India presentaron una iniciativa para derogar, temporalmente, la protección de patentes de las vacunas contra el coronavirus. Un centenar de países, además de organizaciones no gubernamentales apoyan esta propuesta, que con el respaldo de Estados Unidos, ha cobrado un fuerte impulso, pero ¿qué significa?


El objetivo es suspender obligaciones incluidas en el Acuerdo sobre Derechos de Propiedad Intelectual (ADPIC), que impiden que cualquier país pueda producir vacunas, medicamentos y otros materiales médicos.


Si se suspenden, las naciones tendrían la libertad de producir las vacunas. La derogación duraría, según la propuesta, hasta que “se haya implementado a escala mundial una vacunación ampliamente extendida, y que la mayoría de la población mundial esté inmunizada”.


Quienes respaldan la iniciativa afirman que si se multiplican los lugares donde se fabrican las vacunas antiCovid, se facilitaría el rápido acceso y la población de los países más desfavorecidos podría conseguirlas a precios más asequibles.


Quienes se oponen, incluyendo la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica (Ifpma), alegan que liberar las patentes no serviría porque pocos países tienen capacidad de producción de vacunas a la escala que se necesita. Naciones como Marruecos, Egipto o Paquistán han levantado la mano, señalando tener suficiente capacidad de producción.


Otro argumento de los detractores de la iniciativa es el esfuerzo financiero que han hecho los laboratorios -miles de millones con fondos públicos- y el impacto que tendría para ellos el no poder obtener beneficios.


Los grupos farmacéuticos subrayan que han suscrito ya 275 acuerdos de asociación, incluso de transferencia tecnológica, para aumentar lo más rápido posible la producción y llegar a producir 10 mil millones de dosis en 2021.


Señalan que el problema, además de la capacidad de producción de las naciones, es que si se liberan patentes, hay más de un centenar de ingredientes de las vacunas que son difíciles de obtener y que justo esa tendría que ser la prioridad: desbloquear la exportación de las materias primas y elevar la producción para adecuarla al nivel de la demanda actual.


A pesar del impulso que la iniciativa de suspender las patentes cobra con el anuncio de Estados Unidos y Rusia -la Unión Europea dijo que lo considerará-, el camino para lograrlo se ve complicado. La razón: cualquier país puede bloquear una decisión en la Organización Mundial de Comercio (OMC), de aprobarse la exención. Un total de 164 naciones están integradas al organismo.


Por lo pronto, líderes como el presidente francés Emanuel Macron, quien favorece la idea de suspender patentes, dicen que la prioridad, y lo que es más factible es que se incremente la donación de vacunas antiCovid a las naciones más pobres.


La Unión Europea advierte que a corto plazo, lo que funcionaría más es que los productores de vacunas permitan las exportaciones y no interrumpan la cadena de suministro. Es hora, señalan, de poner fin al “nacionalismo de vacunas”.


Con información de Agencias.



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