Regreso a clases: vale la pena insistir

Por José Manuel Rueda Smithers

“El derecho del vencido,

eso es lo que hace falta rescatar.

En hacerlo radica la cultura”

José Vasconcelos


Recibí mensaje de un muy querido lector que –no sin preocupación- me preguntó si me dedicaría a golpear cada semana las cuestiones gubernamentales como un opositor más. Respondí que este es un espacio para defender la cultura y difundir lo bueno que vea en su entorno, e incluso de las cuestiones educativas que siempre valdrán la pena.


Así que rehice esta columna, pues la había desarrollado más con el hígado que con la razón. Según yo, intentando desacreditar el muy difundido regreso a clases y sus posibles consecuencias. Y como toda historia siempre tendrá por lo menos dos versiones, ahora retomé el lado positivo.


En mi texto original mencionaba que una de las características principales del discurso actual es insistir -repetir lo más posible- sus convicciones sobre los temas que más le interesa queden en la mente de los mexicanos. Recordando de nuevo la disciplina de mi tocayo Goebels (aquel ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich entre 1933 y 1945) en torno de la repetición de una (idea o mentira). Usted lector, subraye como quiera.


Primero, hace 15 ó 16 meses, toda la maquinaria gubernamental minimizó los efectos de la pandemia y. al ser más contundente la realidad, la cuestión de las vacunas fue el caballo de Troya. Como fallaron las cifras, recurrió a lo más cercano de todos, que es la familia y el regreso a clases de la niñez y la juventud.


¿Por qué la insistencia?

Ya poniendo mi mente del lado positivo, creo que tienen razón las autoridades educativas en insistir. En realidad, más por bajarle presión al asunto, es trabajar sobre un reencuentro social frente a la crisis.


El problema existe y se intenta bajar la atención sobre las verdaderas afectaciones de la pandemia, los efectos en las casas son contundentes y requieren de acciones rápidas y sin contemplación en cada ciudad, en cada pueblo, en cada colonia; no bajar la guardia es primordial cuando se abran la mente y los espacios.


Para no abundar de más, dos ejemplos: los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México (hay quien dice que sólo copia lo que le dicen desde la capital del país), anunciaron el éxito de la vacunación a los maestros, quienes se muestran casi listos para salir una vez más a dar lo mejor que tienen en beneficio de la sociedad.


Los discursos de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, y del gobernador Alfredo del Mazo, fueron casi simétricos en su redacción. Diría el diccionario: fueron armoniosos, equilibrados, semejantes, perfectos, iguales, correspondientes. Y eso habla de que hay coordinación en torno de un tema difícil pero salvable: la educación.


Por un lado, la jefa de la Ciudad de México anunció para junio el regreso escalonado a clases. Dijo que todo está bien si las tendencias siguen como hasta ahora.


El gobernador mexiquense expuso que en las próximas semanas se podría avanzar, de continuar la tendencia a la baja en el número de contagios y hospitalizaciones por COVID-19.


Este fin de semana debió concluir la aplicación de la vacuna contra el coronavirus a personal médico y magisterial, y se aplicará a bomberos y personal de Protección Civil. Desde ahora, se instalan Comités Participativos de Salud Escolar, en los que participan docentes y padres de familia, en cada plantel educativo. Esas son buenas noticias.


En ambos gobiernos (igual que en algunos otros estados), se menciona una serie de medidas de salud que, si les hacemos caso, harían que las cosas caminaran mejor:


  • Vacunación de la totalidad del personal educativo

  • Uso obligatorio de cubrebocas

  • Implementación de los tres filtros de corresponsabilidad:

  • Filtro en casa

  • Filtro en la entrada de la escuela

  • Filtro en el salón de clases

  • Uso intensivo de espacios abiertos

  • Suspensión de todas las ceremonias y reuniones

  • Sana distancia y asistencia alternada

MUY IMPORTANTE: en caso de contagio, la escuela permanecerá cerrada al menos por 15 días.


Las autoridades buscarán un esquema escalonado, según la capacidad de las aulas y del número de estudiantes que pueda asistir por día. Con ello iniciaría un proceso de resiliencia, además de mitigar efectos socioemocionales, fortalecer los lazos afectivos, los conocimientos y frenar la deserción escolar.


La estrategia conjunta para vacunar al personal educativo de escuelas públicas y privadas avanza de manera favorable. A la fecha, más de 311 mil trabajadores de la educación han sido inmunizados contra la COVID-19.


En apego al Plan Nacional de Vacunación, para todo el personal educativo del Estado de México está garantizada la aplicación gratuita del biológico de Cansino, de una sola aplicación… aunque ahora ya se habla de la posibilidad de que sea necesaria una segunda dosis.




Síguenos en redes sociales o suscríbete nuestro boletín informativo en nuestra página web y mantente informado.



Facebook | Instagram | YouTube