Rescatemos el Río Cuautla


El lunes pasado, en el marco del Día Mundial del Agua, presenté en nombre de la Asociación Mexicana de Hidráulica el Plan de Rescate del Río Cuautla.


En torno a este río vivimos poco más de 337 mil personas de 8 municipios del estado, su cuenca abarca casi el 20% del territorio estatal.


Además, de él dependen más de 11 mil hectáreas de riego, y por sus aguas se ha desatado un lucha contra la Central de Ciclo Combinado (termoeléctrica) de Huexca.


De manera natural, las civilizaciones se han establecido y desarrollado en torno al agua, el problema es que justamente eso va afectando la cantidad y la calidad del agua que escurre por los ríos.


Es triste y da coraje ver cómo se va secando y cómo se va contaminando.


Son varios los factores que han provocado estos efectos:


Primero, la población ha crecido de manera muy importante en los últimos años, de 1990 a la fecha la población en la cuenca creció por encima del 50%, eso ha traído consigo una demanda de agua que se estima superior al 70% de la que había hace apenas dos décadas.


Y esa población también ha incrementado sus descargas, muchas de ellas directamente al río, sin ningún tratamiento. Son tantas que en algunos momentos del año el río huele a caño, eso hace que en lugar de ir a disfrutarlo la gente huya de ahí.


Y la basura, otro gran problema, ante la falta de servicios de recolección se pueden encontrar tiraderos de basura a la orilla del río, en diversos puntos. Por si esto fuera poco, las primeras lluvias siempre “barren” con la basura que se encuentra en las calles, y ¿a dónde van a dar? Efectivamente, al río, la parte hacia donde fluyen de manera natural todas las aguas de una cuenca.


Pero eso no es todo, el calentamiento global ha provocado variaciones en el entorno natural; por una parte las temperaturas han presentado un aumento sostenido, se siente más calor pues y eso eleva la demanda de agua, para calmar la sed, de las personas, de las plantas, de los animales.


En contraste, las precipitaciones han presentado una disminución sostenida, según un análisis realizado en el Organismo de Cuenca Balsas de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), de seguir la tendencia actual, la disminución de las precipitaciones alcanzará del orden de un 12% menos hacia mediados de este siglo (en un periodo de análisis de 100 años), si ya de por sí no es posible satisfacer la demanda en algunas partes, una disminución de ese tamaño generará muchas más complicaciones.


Por otra parte el calentamiento de la tierra ha provocado que una de las fuentes de agua del río esté desapareciendo, los glaciares y las superficies nevadas del Volcán Popocatepetl. Hasta hace unos años era común ver el volcán cubierto de nieve gran parte del año, en primavera y verano esa nieve se derretía y escurría por el río aguas abajo, hoy ya se ve pocos días al volcán cubierto de nieve.


Le hemos dado la espalda al río Cuautla. Le hemos ido convirtiendo en un drenaje y no tiene por qué ser así. Démosle la cara al Río Cuautla, este debería de ser el eje rector del desarrollo económico, social y ambiental de toda esta zona. Hay que revertir su deterioro, eliminar las descargas de aguas negras y los tiraderos de basura, hay que limpiarlo e iluminarlo, hay que construir paseos ribereños seguros dónde las familias puedan ir a disfrutar del río. Hay ejemplos en otros lugares del país y del mundo, como Monterrey que construyó el Paseo de Santa Lucía sin tener el agua que aquí tenemos, San Antonio en Texas, la Ría en Bilbao. ¿Qué soy un soñador y para eso hace falta mucho tiempo y dinero? Pues entre más rápido empecemos mejor. #aguaparatodos #Cuautla



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