Un año de pandemia de Covid-19: niños sufren efectos psicológicos a causa de los confinamientos.


"Hace tanto que no voy a la escuela que ya ni me acuerdo que hice ese dia, extraño la hora del recreo, extraño ver a mi a mis amigos y las clases", platico a Tercer ojo te informa, Antonio de 6 años de edad, quien desde un año arma legos y colorea a cualquier hora para mitigar el encierro.


A los ojos de los niños, el coronavirus se convirtió en el peor villano superando a cualquier personaje maligno de ficción que han visto en las películas de superhéroes, a un año del encierro, confiesan que extrañan la vida antes del Covid-19.


Aunque no les queda del todo claro el origen de esta enfermedad, son conscientes de lo peligrosa que es y los daños que puede causar, entienden incluso mejor que muchos adultos, que ahora el cubrebocas y caretas son como escudo, que el gel antibacterial y lavado de manos debe ser tan recurrentes como se pueda, y el contacto físico con otras personas es impensable.


"El coronavirus es como el villano de las películas, desde que llegó no hemos podido hacer la vida como antes"


"Ya no puedo ir al cine ni a las plazas, a los parques tampoco podemos entrar".


Ha pasado un año desde que los niños y niñas perdieron toda la libertad para ir a la escuela o acudir a cualquier actividad en algún espacio público, ya no hay recreo, festivales o juegos en grupo, para ellos, no hay opción, ahora todo se resume a una interacción mediante una pantalla o dispositivo móvil.


El 16 de marzo del 2020 se declaró suspensión temporal en el sector educativo, se creía que sería algo temporal y hoy, un año después este sector no ha logrado integrarse a la nueva Normalidad.


"Fuimos capaces como sociedad de abrir la industria restaurantes, clubes, centros comerciales y en ninguna parte de la conversación ha estado abrir espacios para los niños como parques, no se habla de los niños se habla de cualquier otro giro menos de ellos", narró Gonis Borbolla vocera del movimiento Abre Mi Escuela.


La postura general tanto del sector salud como del educativo es no habrá regreso a clases presenciales ni habrá cabida a cualquier actividad recreativa de los infantes hasta que se de un semáforo verde.


"No es sobre que los niños quieran solo salir, ellos necesitan para su desarrollo y salud, es parte de su aprendizaje, afirmó Cristina Delgado, psicologa infantil del grupo Conectados.


La vocera de Abre Mi Escuela asegura que los padres de familia atestiguan cambios dramáticos en el ánimo y conducta de los niños que han logrado reincorporarse a sus clases de forma presencial al menos una o dos veces por semana.


"Dice mi mama que ya fue un año de la pandemia y yo ya quiero que sea semáforo verde para salir y ser libre como antes".



Síguenos en redes sociales o suscríbete nuestro boletín informativo en nuestra página web y mantente informado.



Facebook | Instagram | YouTube


1,239 vistas